Postura de RedBioLAC frente a tecnologías de combustión de residuos municipales

Contexto del concepto Waste to energy

En la red venimos trabajando en promover la gestión de residuos orgánicos (estiércoles, aguas mieles del café, aguas negras, residuos producción de piña, residuos domésticos, etc) con digestión anaeróbica, algo que se puede llamar Waste to Energy, de “basura a energía”, pues claro el digestor produce biogás. Todo bien y aún mejor cuando este biogás reemplaza derivados del petróleo, leña u otra biomasa, sin embargo en el último tiempo hay fuerte lobby por venir a instalar en América Latina (en México, Chile, Argentina, Brasil en concreto) sistemas de gestión de residuos municipales a través de la combustión.

El tema es que, para no asustar a nadie, en esta campaña de promoción también le han llamado Waste to Energy a un grupo de tecnologías o metodologías que finalmente terminan quemando de alguna u otra manera las “basuras” domiciliarias o municipales como son llamadas. Esto incluye, cuando la gente no las clasifica: papel, vidrio, latas, tarros, restos de comida preparada o cruda, electrónicos, y un cuanto hay de “desechos”. Todo esto con el objetivo de “maquillar” este nombre de incineración, que es lo que realmente hay de fondo…

Postura de RedBioLAC

Desde la red quisiéramos entonces desenmarcarnos de ese Waste to Energy, y aclarar algunos puntos, manifestando la relevancia de aprender y concientizar respecto a un tema que viene apareciendo en los grupos de trabajo y otras vías en el último tiempo, y de paso aclarar nuestra postura al respecto y hacer un llamado a los brasileños hoy.

A partir de nuestros valores institucionales, experiencia y pasión detrás de la digestión anaeróbica, vemos que la incineración, pirólisis, arco de plasma, co-procesamiento u otras tecnologías o nombres para el tratamiento de residuos municipales vía combustión, con el argumento de generación eléctrica, es un absoluto absurdo considerando el estado del planeta, la sociedad y los desarrollos tecnológicos alternativos disponibles. 

Al respecto, esta práctica:

  1. No reconoce la posibilidad de los ciudadanos de hacernos responsables de nuestros residuos, mientras hay más interés que nunca en el reciclaje
  2. Elimina la posibilidad del reciclaje de nutrientes para los suelos y la producción de alimentos o su conservación, ya que también son quemados
  3. Elimina la posibilidad de reciclaje de inorgánicos y por lo tanto, haciéndonos volver a la etapa de extractivismo
  4. Desincentiva la búsqueda de embalajes adecuados y el re-diseño
  5. No reconoce la labor que ya realizan los y las recicladores de base, ni los integra en las cadenas de gestión, cuando cada vez se requieren más posibilidades de empleo en el planeta
  6. Es una de las formas más caras de generación eléctrica, que sólo se podría financiar con mucho lobby, dejando endeudadas a nuestras municipalidades en LAC!
  7. No es economía circular por lo tanto (recordemos que los inorgánicos vienen mayoritariamente de subproductos fósiles), y llamarlo así es greenwashing 
  8. Genera formas de contaminación del aire que son acumulativas, graves e irreparables (producción de furanos, dioxinas, y micropartículas) para nuestra salud y de todos los seres vivos, reportándose mayor incidencia de cáncer en los sitios alrededor de los reactores
  9. Este método también contribuye a dejar pasivos ambientales, por el volumen de cenizas que genera
  10. No es nueva (ya se conocen sus consecuencias) y por lo tanto para evadir a sus retractores, las nuevas estrategias de lobby incluyen: ofrecer estándares estéticos y de seguridad para poder instalarse (filtros, por ejemplo) y aspectos técnicos confusos para la población, o prometedoras cifras en torno al empleo.

Por lo tanto, queremos declararnos apoyando métodos que se acerquen a una gestión de residuos en modo Basura Cero. Que continuaremos promocionando la digestión anaeróbica como un mecanismo que realiza una forma de tratamiento biológico de los residuos, que permite el reciclaje de nutrientes y además genera energía. 

¿Por qué sumarse ahora?

Porque en varios países de la región ya hemos tenido un fuerte lobby para venir a instalar este absurdo, y ahora vemos que en Brasil se viene una fuerte ofensiva, a la cual queremos invitarlos a adherir para bloquearla. Es tiempo de que nos hermanemos desde la sociedad civil, informándonos de las consecuencias de la incineración, para evitar que vengan desde el norte a justificar prácticas que dañen aún más nuestro entorno y territorios. 

Antecedentes al momento que vive Brasil al respecto (Junio 2020), y acciones a las cuales adherir:

  1. Declaración pública del Instituto Polis: https://www.no-burn.org/brasil-se-moviliza-en-defensa-de-los-y-las-recicladoras-y-de-las-estrategias-basura-cero-para-el-pais/ 
  2. Aquí el enlace para votar el proyecto de modificación de la ley en Brasil, para ciudadanos brasileños: https://www.camara.leg.br/propostas-legislativas/2204328 
  3. Formulario para que organizaciones de América Latina puedan adherir a la moción Apoyo al fortalecimiento de la recolección selectiva en Brasil https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSfFLqQ278YJwIlg25MB7gajiEnFr7dOTnG1mzKuMdO7BUlamw/viewform 

Aquí más informaciones: estilo de vida Basura Cero: https://www.fundacionbasura.org/manifiesto/ y por qué la incineración es mala idea de la biblioteca de la Alianza Basura Cero: https://alianzabasuracero.cl/por-que-la-incineracion-es-una-mala-idea/ 

¡Hagamos cada uno las cosas bien, no “escondamos la basura debajo de la alfombra” pues esta no desaparece…y hablemos del tema con nuestro entorno cercano!